viernes, 4 de junio de 1999

Por fin un cuarto sin llave

Lenguas de fuego, poder infinito, movimiento, luces de plata, ceñida de oro, bella y destructiva; amante sin limite, nunca perdida, parpadeos bastó, todo vacío, arriba vi una luz, o fue abajo?, no sé; ya no es oscuridad, ahora estoy cegado por la luz que invade todo; una pluma negra y una blanca mas, un acertijo..; no hay medios. Mira mas allá, lo veo; está ahí, siempre lo ha estado, esfinges; ¡Corre! Corro, cruzo y caigo, laguna azul, hermosa, estupenda tranquilidad; estoy libre.... Y despierto en sus maternales brazos, cabellos cortos de sol y ojos escaleras al cielo.

(Lo siento me perdí en el camino)