miércoles, 4 de junio de 1997

Memorias

En el pequeño parque cubierto de columpios y juegos infantiles, ya oxidados por el tiempo y ennegrecidos entre los arbustos secos se abrió paso por las rejas y quedando pensativo leyó las paginas oscuras de su memoria que apenas podía recordar; se detuvo ciegamente en esa noche lluviosa de noviembre donde aunque la presencia inoportuna de sus familiares vio en la tormenta designios de su futuro, se vió partir hacia otro mundo, no el que siempre deseo, pero al menos donde se alejaría convenientemente. Aunque su mente hace mucho tiempo había partido la soledad física era indispensable para el viaje que había ideado y que aun no sabia si lo lograría. Tranquilamente saliendo de entre las sombras y cubriendo sus hombros con la capa negra atada a su pecho, levanto la mirada, fija en los verdes ojos de la chica que tenia en frente; levanto un poco los brazos he incendiándose en flamas de energía su rostro cambio, la hermosa joven se acerco y se unió a él.