miércoles, 21 de octubre de 1998

Cáliz de Vida

Las penumbras me cubren esta noche mientras trato de escalar tu alma, mientras mis garras destrozan la roca, mis retorcidos musculos se contraen y entre gritos y truenos de lluvia ácida mi único pensamiento es beber la copa sagrada de vino que yace en tu pecho, que inunda mi alma... Tus ojos cubiertos de plata y bronce te ciegan mi esfuerzo, mis caidas, mis faltas, y solo el vibrar dela roca, tu cuerpo, te dice que sucede, que siento, que quiero; pero mis enrogecidos ojos de furia, de celo y pasión no son nada en la oscuridad que a ambos cobija... El dia que beba los sobros de vida del vino sagrado que tu cuerpo guarda, habré yo ganado el favor divino de tu amor ete.