domingo, 4 de junio de 1995

Atrapado

En el cielo dos alas de plata llenan con aire frío y sombrío estrellas brillantes a un lugar lejano que sin luz eternamente vive. Solitario entre cavernas heladas un rayo de luz se esconde en un charco para no ser consumido por la oscuridad que reina en el lugar, no quiere oscurecerse y entre tinieblas vivir, entre mares de luz quiere nadar. Pero del agua cristalina no puede salir, allí y en un manantial de frescura preferiría estar cautivo y resplandeciente que totalmente libre y opaco.